Juan 3:16 Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna.

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Marcos 1:10 Y luego, cuando subía del agua, vio abrirse los cielos, y al Espíritu como paloma que descendía sobre él. 11 Y vino una voz de los cielos que decía: Tú eres mi Hijo amado; en ti tengo complacencia.

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2 de Timoteo 3:15 Y que desde la niñez has sabido las Sagradas Escrituras, las cuales te pueden hacer sabio para la salvación por la fe que es en Cristo Jesús.

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2 de Timoteo 3:16 Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia,

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2 de Timoteo 3:17 a fin de que el hombre de Dios sea perfecto, enteramente preparado para toda buena obra.

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1 de Corintios 7 1 En cuanto a las cosas de que me escribisteis, bueno le sería al hombre no tocar mujer; 2 pero a causa de las fornicaciones, cada uno tenga su propia mujer, y cada una tenga su propio marido.

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Santiago 1: 12 Bienaventurado el varón que soporta la tentación; porque cuando haya resistido la prueba, recibirá la corona de vida, que Dios ha prometido a los que le aman.

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JESÚS EN EL HOGAR

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Si Jehová no edificare la casa, en vano trabajan los que la edifican. ( Sal. 127: 1).

Dios quiere que las familias de la tierra sean un símbolo de la familia celestial. Los hogares cristianos, establecidos y dirigidos de acuerdo con el plan de Dios, se cuentan entre sus agentes más eficaces para formar el carácter cristiano y para adelantar su obra.-JT3 63.

La importancia y las oportunidades de la vida del hogar resaltan en la vida de Jesús. El que vino del cielo para ser nuestro ejemplo y maestro pasó treinta años formando parte de una familia de Nazaret.-MC 269.

Su madre fue su primer maestro humano. De sus labios y de los rollos de los profetas aprendió las primeras cosas celestiales. Vivió en un hogar campesino, y desempeñó su parte fiel y alegremente para llevar las cargas del hogar. Había sido el Comandante del cielo y los ángeles se deleitaban en cumplir su palabra; ahora era un siervo voluntario, un hijo amante y obediente. . .

Así preparado salió para cumplir su misión, y en cada momento de su contacto con los hombres ejerció sobre ellos una influencia benéfica, un poder transformador que el mundo no había experimentado antes.-T8 222, 223.

Que vuestro hogar sea tal que Cristo pueda entrar en él como huésped permanente. Que sea tal que la gente llegue a comprender que habéis estado con Jesús, y aprendido de él. . .

Los ángeles del cielo visitan a menudo el hogar donde la voluntad de Dios impera. Bajo el poder en el timón y gobierna la familia entera.-FCV 256.

La calidad de vuestro cristianismo se mide por el carácter de la vida que reina en vuestro hogar. La gracia de Cristo capacita a sus poseedores para transformar, el hogar en un lugar feliz, lleno de paz y serenidad.-Mma 105. 289

 

 

 

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JEHOVÁ DA GRACIA Y GLORIA

Orando

"Porque sol y escudo es Jehová Dios; gracia y gloria dará Jehová. No quitará el bien a los que andan en integridad." (Sal. 84: 11.)

Hay muchos que no crecen en la gracia porque no cultivan la religión en el hogar.

Los miembros de la familia deben demostrar que se encuentran en constante posesión de una fuerza recibida de Cristo. Deben mejorar todos sus hábitos y prácticas para demostrar que constantemente tienen presente lo que significa ser cristiano.

Los que son cristianos en el hogar lo serán también en la iglesia y en el mundo.

Orando

La gracia puede prosperar únicamente en el corazón que constantemente está preparándose para recibir las preciosas semillas de verdad. Las espinas del pecado crecen en cualquier terreno; no necesitan cultivo; pero la gracia debe ser cuidadosamente cultivada. Las espinas y las zarzas siempre están listas para surgir, y de continuo debe realizarse la obra de purificación.

Lo que logrará que el carácter sea encantador en el hogar también conseguirá que lo sea en las mansiones celestiales. Para que seáis... la luz del mundo, ésta debe brillar en vuestro hogar. Estáis aquí para dar ejemplo de las virtudes cristianas, y para manifestar amor, paciencia, bondad y firmeza... Constantemente debéis tratar de adquirir la cultura más elevada del espíritu y el alma... Como humilde hijo de Dios, aprended en la escuela de Cristo; tratad constantemente de mejorar vuestras facultades, para que podáis efectuar la obra más perfecta y cabal en vuestro hogar, por precepto y ejemplo... Permitid que la luz de la gracia celestial ilumine vuestro carácter, para que podáis ser el sol del hogar.

La calidad de vuestro cristianismo se mide por el carácter de la vida que reina en vuestro hogar. La gracia de Cristo capacita a sus poseedores para transformar el hogar en un lugar feliz, lleno de paz y serenidad.

cuidado

 

 

llamado

 

DE RUDOS A REFINADOS

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"El amor sea sin fingimiento. Aborreced lo malo, seguid lo bueno." Rom. 12: 9.

Los hábitos, repetidos a menudo, conforman el carácter. Los niños que se permiten hablar rudamente el uno al otro y se portan descortésmente en el hogar, están formando hábitos que se manifestarán en su vida ulterior, y que les resultará muy difícil vencer. No manifiestan temer a Dios. No revelan refinamiento de carácter; su disposición resulta áspera, carente de urbanidad y de lo que constituye refinamiento en los modales; y todo esto es el reflejo de la educación que se le da en el hogar.

En la conducta de los hijos fuera del hogar, los extraños pueden leer, como en un libro abierto, la historia de la vida que se lleva allí. Leen la historia de deberes descuidados, de la falta de meditación detenida, de la carencia de abnegación, de una disposición a la riña, a la irritabilidad y a la impaciencia; mientras que aquellos que revelan que tienen el temor del Señor ante ellos, darán un testimonio, en su carácter y en sus palabras, de un hogar donde se atesora el amor, donde hay paz, donde se cultiva la paciencia, donde se presta atención a las pequeñeces de la vida, donde todos están preocupados de su deber de hacer felices a los demás . . .

¿Os estáis preparando todos vosotros para ser miembros de la familia celestial? ¿Estáis tratando de prepararos, en vuestra vida de hogar, para llegar a ser miembros de la familia del Señor? Si es así, haced feliz la vida de hogar mediante el mutuo sacrificio propio. Si queremos que Jesús more en la casa, permitamos que sólo se pronuncien allí palabras amables. Los ángeles de Dios no morarán en un hogar en el cual se halla la contienda y la contención. Atesoremos la paz, la cortesía cristiana, y los ángeles serán vuestros huéspedes.-YI 14-4-1886.